Análisis multiescalar de concreciones en hueso como proxy para entender su relación con los procesos sedimentarios e impacto tafonómico en acumulaciones fósiles pleistocenas.
Las concreciones son acumulaciones minerales que ocasionalmente se forman sobre o dentro de los huesos enterrados en matrices sedimentarias. Aunque son frecuentes en yacimientos paleontológicos y arqueológicos, tradicionalmente han recibido poca atención científica y, en muchos casos, se han eliminado durante los procesos de restauración para facilitar la identificación de los restos. Sin embargo, estas formaciones minerales pueden conservar información clave sobre los procesos que afectaron a los huesos tras su enterramiento y sobre las condiciones ambientales existentes en el pasado.

Sección estratigráfica de Sima del Elefante. / J. Mestre (IPHES-CERCA).
Este proyecto parte de una pregunta aparentemente sencilla: ¿pueden las concreciones en huesos aportar información relevante sobre los procesos de fosilización, la dinámica sedimentaria y el ambiente en el que se formaron? Para responderla, hemos diseñado un estudio multiescalar cuyo objetivo general es caracterizar las concreciones desde una escala macroscópica hasta escalas microscópicas y nanométricas, con el fin de evaluar su valor como indicadores tafonómicos y paleoambientales.
Como caso de estudio hemos seleccionado los niveles superiores (TE18 y TE19) del yacimiento de Sima del Elefante, en la Sierra de Atapuerca (Burgos, España). Estos niveles, datados en el Pleistoceno medio final, son especialmente interesantes por la elevada cementación del sedimento y de los restos óseos, dificultando su excavación durante las campañas realizadas entre 2001 y 2005, y su posterior estudio. Los restos recuperados en estos niveles, los únicos del Pleistoceno medio en la secuencia estratigráfica, han sido poco estudiados debido a los prolongados procesos de restauración y conservación.
Pese a que el proyecto está en desarrollo, ya hemos obtenido resultados de la primera fase, centrada en el análisis tafonómico y espacial de las concreciones. En total se han analizado 2076 restos de macrofauna, de los cuales 335 restos fueron utilizados para definir variables y categorías relacionadas con la presencia y las características de las concreciones. Además, entre ellos se seleccionaron 24 especímenes de los que se hicieron láminas delgadas para su estudio micro, y se tomaron 34 muestras de concreciones internas y externas para los análisis nanoestructurales que actualmente están en curso.

Ejemplos de concreciones en hueso de TE19 de Sima del Elefante. / C. Mielgo (IPHES-CERCA).
Uno de los principales resultados ha sido el desarrollo de un protocolo sistemático para describir y clasificar las concreciones en hueso, basado en variables como su localización (externa o interna), posición (si cubren el hueso o rellenan cavidades), tipología (finas o masivas), textura, grosor y relación con la forma original del hueso. Este protocolo constituye una herramienta metodológica aplicable a otros yacimientos con problemáticas similares.
El análisis espacial muestra que las concreciones no se distribuyen de forma homogénea en el yacimiento. Mientras que las concreciones externas aparecen a lo largo de toda la secuencia estratigráfica, las internas (en el hueso trabecular y en la cavidad medular) se concentran principalmente en los sectores este y noroeste arqueológico, lo que sugiere la existencia de microambientes sedimentarios y geoquímicos diferenciados dentro del mismo nivel geológico.
El estudio tafonómico ha revelado, además, que las concreciones desempeñan un papel dual en la preservación de los restos. En algunos casos han contribuido a mantener la conexión anatómica entre elementos o fragmentos, actuando como un “cemento natural” que estabiliza los restos. En otros, han provocado deformaciones, fracturas o la pérdida de la cortical, especialmente cuando las concreciones son masivas y están fuertemente adheridas al hueso.
En conjunto, los resultados de esta primera fase muestran que las concreciones no son un simple subproducto de la diagénesis, sino estructuras que reflejan procesos postdeposicionales específicos y condiciones ambientales locales. Este estudio sienta las bases para integrar los resultados macroscópicos con los análisis micro y nanoestructurales actualmente en desarrollo, lo que permitirá reconstruir con mayor precisión los procesos de formación del yacimiento y de las condiciones ambientales.
Más allá del caso concreto de la Sima del Elefante, este proyecto propone un cambio de enfoque en los estudios tafonómicos: ver las concreciones como una fuente valiosa de información, ampliando así las herramientas disponibles para la interpretación de yacimientos arqueológicos y paleontológicos.