Recientemente, el Grupo de Investigación RNM 276 sobre Geociencias Aplicadas de la Universidad de Huelva ha identificado las que podrían ser las huellas más antiguas del Pleistoceno Superior. Este descubrimiento se ha realizado en el marco de un proyecto de investigación liderado por el catedrático de Paleontología Eduardo Mayoral en el yacimiento litoral efímero de Matalascañas, descubierto el pasado mes de junio de 2020. Dicha investigación ha sido aceptada para su próxima publicación en la revista Scientific Reports del grupo editorial Nature.

Según explica Eduardo Mayoral al Diario de Huelva “en una primera observación se detectaron un gran número de huellas fósiles de animales, pero tras una investigación más exhaustiva detectamos huellas de origen humano“. Estas huellas han pasado a considerarse las más importantes del yacimiento, habían sido pasadas por alto hasta ahora. Tras este hallazgo y sus afinidades con homininos, el equipo se puso en contacto con investigadores de la Universidad de Río Negro en Argentina y del Museo de Historia Natural del Hombre Prehistórico (MNHN) de París, con amplia experiencia en otros yacimientos similares, y estos expertos corroboraron que esas huellas evidenciaban la presencia de humanos en el Pleistoceno Superior en la zona de Doñana, con afinidad neandertal.

Así, se han podido medir e identificar cerca de 90 huellas neandertales pertenecientes probablemente a varios individuos. Las primeras dataciones realizadas lo sitúan anterior a los 106.000 años, por lo que podrían ser las huellas más antiguas dentro del Pleistoceno Superior en todo el mundo. Además, hasta ahora en toda la península no había ningún registro de huellas de neandertales, salvo una huella aislada en Gibraltar de cronología dudosa.

No obstante, es un yacimiento que apenas ha empezado a estudiarse, y que además trae consigo problemas de conservación, ya que está sujeta a la acción de las olas y las mareas, y cuyo afloramiento suele estar cubierto por la arena de la playa. De hecho, en unas tareas de prospección se han hallado algunas huellas que se extienden hacia la Playa de Mazagón. Por ello, la próxima etapa de estudio de este yacimiento incluirá un mapeo completo de la zona y la catalogación de todas las huellas, para así pdoer extraer toda la información posible sobre el grupo de neandertales que dejó estas pisadas, información que podrá ser comparada con lo que han estudiado en la zona los paleoantropólogos y prehistoriadores.

Además del propio hallazgo, los miembros del equipo de la Universidad de Huelva, completado por Juan A. Morales, Ana Santos y Antonio Rodríguez-Ramírez, junto a otros colaboradores externos a la universidad como Ignacio Díaz-Martínez, Jeremy Duveau, Ricardo Díaz-Delgado y L. Alfonso Morales, han podido ya obtener algunos datos significativos que se publican en este trabajo. Por ejemplo, el equipo de investigadores propone que no se trataría de un yacimiento de huellas formado en una mera zona de paso o de migración, sino que incluso se podría hablar de un asentamiento cercano, ya que las huellas se han encontrado en la orilla de lo que parece que fue una especie de laguna desarrollada entre dunas. De ahí hipotetizan que estos neandertales podrían estar pescando o cazando.

Sin duda, un gran hallazgo de gran interés y del que seguro que sabremos muchas más cosas en un futuro cercano.

Noticia originalmente aparecida en Diario de Huelva.